(0260) 442 2815 obispadosanrafael@gmail.com

El Papa en el centro CEDIA: “La caridad no tiene demoras”

El Papa en el centro CEDIA: “La caridad no tiene demoras”

El centro de acogida gestionado por Cáritas, ubicado en el sur de Madrid, ha sido el segundo encuentro de la primera jornada del Papa en su viaje a España. El Pontífice ha visitado este lugar en el que ha podido escuchar los testimonios de trabajadores y asistidos. En sus palabras a los presentes, León XIV ha recordado que el amor de Cristo nos empuja hacia los hermanos, y la caridad y la solicitud con que respondemos a sus impulsos son la prueba de nuestra fe.

Rocio Lancho García – Ciudad del Vaticano

“Estoy muy contento de comenzar aquí mi visita a Madrid”, con estas palabras, el Papa León XIV ha querido iniciar el discurso que ha pronunciado en su primera tarde en la capital española, en la visita al centro de información y acogida CEDIA 24 horas, gestionado por Cáritas. “Yo también estoy entre vosotros como un madrileño más: gracias, Madrid, por esta bienvenida, que me hace sentir parte de una gran y maravillosa familia en la que, como en todas las familias, ocurren milagros de amor. En particular en esta casa, donde nadie se queda solo”.

Por la tarde, antes de dejar la nunciatura de Madrid para la visita a CEDIA, el Papa ha tenido un encuentro con un grupo de unas 40 personas con discapacidad y enfermos, asistidos por varias organizaciones caritativas católicas y de la archidiócesis. León XIV, les ha dirigido unas palabras, les ha saludado personalmente y finalmente han rezado juntos el Padre Nuestro.

Al llegar a este centro ubicado en el barrio de Lucero, León XIV ha sido recibido por el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo y por el director del centro. Dentro de la estructura, uno de los asistidos, de nacionalidad peruana, ha explicado el funcionamiento del Centro y la asistencia que reciben las personas sin hogar. A continuación, el responsable del proyecto, junto a cuatro colaboradores, ha acompañado al Pontífice al comedor, donde le esperaban algunos asistidos. Antes de ir al patio para el encuentro con los trabajadores y más asistidos, el Santo Padre ha firmado el libro de los huéspedes. Después del canto de bienvenida y las palabras del cardenal Cobo y el director del centro, el Pontífice ha escuchado los testimonios de una madre, de un migrante y de una voluntaria. A continuación, León XIV ha pronunciado su discurso.

Experiencias dolorosas pero llenas de luz

“Aquí, la alegría y el dolor de cada uno son la alegría y el dolor de todos y, al escucharnos mutuamente, afrontamos juntos los retos, sin ignorar la complejidad de las situaciones y, al mismo tiempo, sin dejar de lado las exigencias de la caridad y la justicia”, ha asegurado el Papa en su discurso.

Asimismo, haciendo referencia a los testimonios que acababan de escuchar, ha dado las gracias a los presentes “por haber compartido experiencias dolorosas, pero sobre todo llenas de luz, que reflejan, como espejos, la caridad de Dios”.

El Papa también ha hecho referencia a las palabras del lema de la visita del viaje “Alzad la mirada” para explicar que “son una invitación a contemplar los campos que, maduros, esperan la cosecha, y nos recuerdan que la caridad no admite demoras”.

El amor de Cristo, ha precisado el León XIV, nos empuja hacia los hermanos y la caridad y la solicitud con que respondemos a sus impulsos son la prueba de nuestra fe. Asimismo, ha advertido, citandoDilexi te,  que “también los cristianos, en muchas ocasiones, se dejan contagiar por actitudes marcadas por ideologías mundanas o por posicionamientos políticos y económicos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones engañosas”.

El hecho de que el ejercicio de la caridad resulte despreciado o ridiculizado – ha proseguido el Santo Padre –  como si se tratase de la fijación de algunos y no del núcleo incandescente de la misión eclesial, me hace pensar que siempre es necesario volver a leer el Evangelio, para no correr el riesgo de sustituirlo con la mentalidad mundana. No es posible olvidar a los pobres si no queremos salir fuera de la corriente viva de la Iglesia que brota del Evangelio y fecunda todo momento histórico.

Mirar a los ojos del que sufre

León XIV, ha subrayado que “un corazón vivo es cálido y palpitante, y da vida”, sin embargo  “un corazón frío está inmóvil, ya no bombea sangre, y provoca la muerte de la persona”.

El Pontífice ha asegurado que el Señor nos invita a “mirar a los que sufren a los ojos y a hacer de la ayuda ante todo un encuentro de hermanos unidos en el único abrazo del Padre”.

Y ha querido recordar las palabras de su predecesor el Papa Francisco, cuando preguntaba: “Cuando tú das limosna, ¿miras a los ojos del mendigo? ¿Le tocas la mano para sentir su carne?”. La limosna, decía Francisco, no es beneficencia. El que recibe más gracia de la limosna es el que la da, porque se hace mirar por los ojos del Señor”.

María ejemplo de caridad

Finalmente, el Obispo de Roma ha propuesto mirar a María, “en cuya caridad todo esto encuentra cumplimiento: en su amor solícito en Caná, anhelante tras los pasos de su Hijo, cercano y partícipe hasta el final al pie de la cruz”. A Ella, ha concluido, “os confío a cada uno de vosotros y vuestro trabajo, en esta tierra que le está consagrada, deseando que el espíritu de su maternidad universal anime cada vez más el grito de la fe”.

Al finalizar el encuentro, y después de la actuación de Niña Pastori, el intercambio de los regalos, y la bendición, el Papa ha ido a la iglesia de la Crucifixión del Señor, al lado del centro, para bendecir a algunos representantes de las Asociaciones sociales de la archidiócesis metropolitana de Madrid. Mientras que esta noche, a las 20:30, miles de jóvenes venidos de toda España le esperan en la plaza de Lima para una vigilia de oración.

Fuente: Vatican News

source
Compartir: Facebook X WhatsApp
← Volver a noticias